A nivel de las extremidades inferiores los síntomas más frecuentes son la ciática, que es un dolor que comienza en la parte baja de la espalda y baja hacia una pierna o las dos, la debilidad de los músculos del muslo, pierna, o pie, la dificultad para caminar, los calambres, el adormecimiento y los hormigueos.
Ocurre como a nivel de las cervicales, una compresión en la zona de la columna lumbar puede producir síntomas a lo largo del nervio, por ejemplo, una hernia discal a nivel S1 puede producir dolor en la pantorrilla o en los dedos de los pies.
Cómo están organizados los nervios en las extremidades inferiores:
Entre cada dos vértebras se encuentra el agujero de conjunción, uno a cada lado -derecho e izquierdo-, y a través de este orificio sale la raíz nerviosa, con sus componentes motor y sensitivo, a través de los cuales se dirige la información desde o hacia la médula espinal, que a su vez conecta a través del canal medular, ascendiendo por toda la columna, con el sistema nervioso central.
Las raíces lumbares L1 a L4 se unen para formar el Plexo Lumbar. Las raíces lumbares L4 y L5, y las raíces sacras forman el Plexo Lumbo-Sacro.
Son la continuación de las ramas de los plexos Lumbar y Lumbo-Sacro. Como en el resto del cuerpo, se encargan de transmitir el movimiento al músculo, o de captar los estímulos sensitivos en la piel.
- Nervios Motores del Plexo Lumbar y Lumbo-Sacro.
Los nervios motores llevan los impulsos para mover los músculos.
En el muslo se encuentra el nervio Femoral. A las piernas y pies llegan los nervios que proceden del nervio Ciático: el nervio Peroneal (Ciático Poplíteo Externo) y el Tibial Posterior (Ciático Poplíteo Interno).
- Nervios Sensitivos del Plexo Lumbar y Lumbo-Sacro.
Los nervios sensitivos recogen los estímulos sensitivos: el dolor, el tacto, la presión, la temperatura.
Se exploran los nervios Femorocutáneo, Safeno, Peroneal Superficial, Sural y Tibial Posterior.