En los casos de alteraciones en el lenguaje, como la DISFONÍA o la AFONÍA, puede ser útil la exploración de los músculos implicados en la fonación.
La DISFONÍA ESPASMÓDICA es un trastorno de la contracción de los músculos relacionados con la fonación. Se trata de un tipo de Distonía, en el que se produce una contracción incontrolada que impide utilizar estos músculos normalmente. Se caracteriza por una voz entrecortada, de bajo volumen, con dificultad para separar las sílabas y enlentecimiento del lenguaje. Puede producirse de forma secundaria a una lesión en el nervio laríngeo recurrente, o en la mayoría de los casos no se encuentra ninguna causa definida, suponiéndose un trastorno en los circuitos motores del sistema nervioso central, al igual que en el resto de distonías.
En los casos en que se confirma el diagnóstico, existe un tratamiento que ha demostrado resultados satisfactorios en la mayoría de los pacientes, la INFILTRACIÓN con TOXINA BOTULÍNICA. La Toxina Botulínica es un relajante muscular, que se infiltra directamente en el músculo con distonía, y tiene un efecto beneficioso que dura aproximadamente unos 6 meses, teniendo habitualmente que repetir la infiltración durante el tratamiento. Tiene escasos efectos secundarios, que suelen tolerarse bien -afonía transitoria, disfagia transitoria-.
Es conveniente realizar la INFILTRACIÓN de TOXINA BOTULÍNICA GUIADA mediante ELECTROMIOGRAFÍA, para asegurarse de que el lugar de la punción coincide con el músculo distónico.